Mostrando entradas con la etiqueta Contrapunto 249. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Contrapunto 249. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de marzo de 2013

Contrapunto 249

Mauricio Góngora, un ciudadano solidario

Por Jonathann Estrada

Todos conocemos a Mauricio Góngora como un especialista en finanzas públicas, que comenzó desde abajo en la administración pública como director de ingresos, luego recaudador de rentas y tesorero del municipio de Solidaridad y ahora Secretario de Hacienda de Quintana Roo, sin lugar a dudas todos estos cargos te dan un conocimiento profundo y un experiencia valiosísima.
Pero más allá de los números, las cifras y los presupuestos proyectados con responsabilidad buscando el beneficio social de todos los ciudadanos quintanarroenses, hay un hombre con una visión y opiniones propias, de respuestas sencillas y claras, siempre con una sonrisa y una actitud abierta a los cuestionamientos. Por eso inicio la entrevista con un tema del contexto nacional.

–¿Cómo ves el inicio del Gobierno de Enrique Peña Nieto? ¿Crees que la propuesta de la una policía de mando único sea viable? ¿Crees que se logre la seguridad y paz para todos?
–Algo que todos los ciudadanos notamos es que el Presidente Peña Nieto tiene un excelente proyecto de nación y que está logrando sumar voluntades para modificar muchos aspectos de la vida del país que necesitan actualizarse.
El Pacto por México es la expresión de la unidad de los mexicanos entorno a la transformación de nuestro país, es el signo vivo de la convicción de miles de ciudadanos que creemos que tenemos que dar los pasos necesarios para hacer de nuestro México un lugar mejor.
Es la agenda política más importante que se ha programado en las últimas décadas para reformar y actualizar toda el entramado estructural de nuestra sociedad.
Creo que conforme vayan corrigiéndose los diversos aspectos de la vida del país, se logrará más seguridad y paz social. El mando único ésta recibiendo la aprobación de muchos sectores y de las autoridades estatales y municipales, así que será una nueva forma de control de la infiltración y seguramente una herramienta eficaz en el restablecimiento de la seguridad.
Aun así en lo local, el ciudadano en las colonias, las amas de casa, los vecinos, buscan ante todo la seguridad de sus familias, el policía de barrio que recorre las calles a pie o en bicicleta y que saluda al pasar porque conoce a sus conciudadanos ésta vigente, porque el conocer compromete. El tener calles más alumbradas,  menos terrenos baldíos sin cercar, menos casas abandonadas, esos son elementos quizás muy simples pero muy eficientes a la hora de cuidar de nuestras ciudades.

 –Observándote veo que hablas con pasión de estos temas ¿Cómo te describirías a ti mismo hoy?
–Ante todo soy un ciudadano de Solidaridad, con los mismos retos y las mismas oportunidades que todos los que a lo largo del tiempo hemos llegado a esta tierra que nos abrió las puertas.
He tenido el privilegio de ser parte de la historia de este municipio desde antes de su creación. En esta tierra de oportunidades he podido desarrollarme. Como bien dices fui director de ingresos cuando inicio el movimiento ciudadano y político que logró la creación del municipio de Solidaridad.

–¿Estuviste presente entonces cuando surge el octavo municipio en 1993?
–Aquí estaba yo, aunque no tuve un papel destacado ni protagónico, porque fue la lucha de mucha gente mayor que ama profundamente esta tierra, nativos y avecindados. Igual que ellos creo que Solidaridad no es solo un punto geográfico, Solidaridad somos gente, somos seres humanos con aspiraciones, somos familias, personas que queremos un futuro mejor y por eso fue clave para el desarrollo de esta región el convertirse en municipio.
Esa visión de hace casi 20 años fue lo que doy paso a la modernidad, a lograr ser la zona turística con más visitantes, al crecimiento demográfico que trae consigo muchas oportunidades y muchos retos.

–¿Crees que quienes han conducido los destinos políticos de este municipio lo han hecho bien?
–Entiendo que el presidente municipal debe ser un ciudadano más que igual que todos colabore con el desarrollo de nuestro municipio y la seguridad de nuestras familias. Creo que cada administración municipal ha aportado lo mejor en el contexto que les ha tocado gobernar.
Los retos son cada vez mayores y se necesita mucha visión, estar bien relacionado a nivel de tus conciudadanos y en el ámbito estatal, nacional e internacional, mucha planeación estratégica, escuchar a la gente y tener una buena programación financiera para seguir posicionando esta región entre las mejores del país.
Estamos en la antesala de las precampañas, en plenos tiempos políticos ¿estás listo para contender?
Bueno faltan solo dos semanas para que inicie el proceso electoral 2013, son tiempos políticos sin lugar a dudas, pero en lo personal considero que la disciplina, la lealtad y la paciencia son cualidades muy necesarias en política. El partido tiene las definiciones en puerta y la última palabra.

Educación para policías, vísperas de policía única


Didier Vázquez Méndez, director general de Seguridad Pública, Tránsito y Bomberos de Tulum, asegura que los índices de delincuencia han disminuido por la atención responsable del gobernador Roberto Borge y el alcalde Martín Cobos. También habla de la posible ¨Gendarmería Nacional”.

Por Jonathann Estrada

Hay policías que son identificados por su historia. La carrera de Didier Vázquez en las corporaciones policiacas y procuraduría entretejen una singular fama, la misma que le antecede a muchos como a Rodolfo del Ángel Campos, director general de Seguridad Pública de Solidaridad. Para que nuestros lectores puedan valorar muy bien la opinión de nuestro entrevistado le preguntamos sobre su trascendencia en el ámbito.

–Yo inicié en esto de la policía por ahí del año 1994, cuando apenas estudiaba la licenciatura en derecho, estuve en el área jurídica de la policía estatal. En 1999 me retiré de la policía e ingresé a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, desempeñándome como visitador adjunto en la ciudad de Cancún. Ahí estuve un tiempo y posteriormente laboré durante un año en la Procuraduría Federal del Consumidor. Estando ahí fui invitado a trabajar en la Procuraduría General de Justicia del Estado, donde ingresé como director general de conciliación y trámite, después asumí el cargo de director general jurídico de la Procuraduría, y una vez ahí me ofrecieron trabajar en un área nueva para mí, aunque no totalmente desconocida, como director de la Policía Judicial en la Zona Sur del Estado. De ahí me invitaron a laborar en la Secretaría Estatal de Seguridad Pública como subsecretario, cargo en el que me desempeñé hasta el 2010, año en que me correspondió hacer entrega de la dependencia al nuevo titular en representación del secretario de Seguridad Pública saliente; después recibí la encomienda de formar la primera policía municipal de Bacalar y finalmente, el año pasado fui invitado a dirigir la corporación del municipio de Tulum. Todo lo anterior en lo que respecta al área policiaca; en cuanto a lo académico, he impartido clases de ética en la universidad de Quintana Roo.

–Existe una propuesta a nivel nacional sobre la reforma a las corporaciones policiacas estatales para conformar una gendarmería nacional; no sé si te ha llegado oficialmente el documento de esta propuesta.
–No, es un tema al que hemos dado seguimiento a través de los medios de información, pero la propuesta oficial como tal no la tenemos, no nos ha llegado; hemos procurado  instruirnos al respecto, hemos estudiado las referencias que se hacen al sistema francés, al sistema chileno y, bueno, lo importante de todo esto es que conozcamos de manera muy puntual de qué forma se plantea la conformación de esta gendarmería en México, cómo la vamos a estructurar dentro del sistema legal que actualmente nos rige.

–La principal justificación de esta propuesta radica en el crecimiento de la delincuencia organizada, que se ha extendido por todo el país, y no obstante en el caso de la policía publica la ramificación tiene sus grandes limitantes; por ejemplo, los secretarios estatales y municipales no son nombrados ni por el Presidente de la República ni por el Secretario de Seguridad Pública. ¿Consideras que sería beneficioso si en esta propuesta se contemplase la posibilidad de que sea el Secretario de Seguridad Pública nacional quien nombre a todos los directivos estatales y municipales?
–Es un tema delicado, pues tiene que ver con la autonomía de los estados y de los municipios; primero debe existir la voluntad de colaboración y coordinación, y si se llegara a ese punto de que la determinación de quiénes ocuparían esos cargos se hiciera a nivel federal, debe contarse desde luego con el visto bueno y la aprobación de los gobernantes de los estados. No nos olvidemos que ellos son los jefes máximos de la policía de cada lugar donde se encuentran y es importante que esto permanezca. Es fundamental también que las policías puedan tener acceso para trabajar en cualquier lugar donde se les requiera, porque ahora con la restricción de los casos dependiendo si son de competencia federal, estatal o municipal se pierde tiempo valioso para acotar a la delincuencia y los grupos delictivos.


–¿Entonces consideras, primero que nada, que la designación de los mandos estatales y municipales tienen que hacerse forzosamente bajo el acuerdo del gobernante en turno, por el tema de la soberanía?
–Por la soberanía y también porque al final de cuentas uno de los puntos importantes es que las policías seguirán costándole a los gobiernos de los estados; entonces desde luego que los gobernantes estatales y municipales deben tener participación en la toma de decisiones. Lo interesante de tener un mando único es que ya no tendríamos planes sin sentido y sin coherencia, a veces en el mismo estado se da una proyección pero cada municipio hace su propia planeación; entonces lo que tendríamos sería un plan realmente estructurado donde cada quien tendría una función en específico y ya no estaríamos haciendo trabajos dobles. Por ejemplo, tendríamos un solo programa de participación ciudadana y de prevención del delito y no tres –el federal, el estatal y el municipal–, y los recursos en vez de estar divididos se destinarían a un solo proyecto, lo que traería más beneficios. En la parte operativa siento  que sucedería exactamente lo mismo, tendríamos una capacitación similar para todos, tendríamos policías con perfiles de la misma capacidad en cada estado.

–Supongo que en parte esta propuesta está destinada a impedir que las grandes mafias o los grupos delictivos copen otras entidades como tienen copados a muchos estados de México.
–Aquí lo más importante es no limitarnos a ver el problema o la necesidad de los programas solamente con base en lo que todos vemos en los medios, como es el narcotráfico y la delincuencia organizada. Tenemos que ir más allá y centrarnos en delitos que a lo mejor para muchos son menores, pero que en su conjunto son los que realmente están lacerando muy fuerte a la sociedad: estamos hablando de la violencia intrafamiliar, el robo, el abuso de confianza, el fraude… Son delitos que afectan al ciudadano de manera cotidiana y en los cuales nos debemos centrar; creo que hay que atacar por allá y como consecuencia lógica y natural estaremos pegándoles a los delitos que llamamos de mayor impacto, como el narco y el crimen organizado.
Pienso que el interés y la propuesta de hacer una reforma de este tipo procede de ver el problema como un todo y no particularizando; creo que quienes gobiernan están teniendo un panorama muy amplio y lo están aterrizando de la mejor manera posible. Confiemos en que la forma en que se adapte la problemática de nuestro país sea la más adecuada, que las personas que estén encabezando estos proyectos en la parte operativa posean los mejores perfiles y estén muy comprometidas en servir, teniendo en cuenta que el área de seguridad publica prácticamente es de tiempo completo, te tienes que olvidar de cuestiones personales y dedicarte a vivir para la policía, para servir y proteger a la sociedad.


–¿Crees que urge que esta información sobre la propuesta del mando único llegue a todas las corporaciones?
–Sí, desde luego; es importantísimo. Quienes tenemos la responsabilidad de dirigir las policías deberíamos ser quienes tengamos primero esa información, aunque en el futuro nos la cambien. Quizá  el medio más idóneo por cuestiones prácticas sería que la información llegara al estado y tener reuniones con nuestro secretario estatal y con los directores de los municipios, que se analizara y viéramos como la vamos a llevar a la práctica, entender en sí qué motivó esa propuesta y ese cambio de estructura para que podamos adquirir el compromiso leal de darle cumplimiento cabal. Cuando ponemos en práctica algo sin entenderlo no resulta; tenemos que entender y comprometernos porque estamos convencidos de que puede funcionar.

–¿Cuáles piensas que son los grupos criminales a nivel nacional que laceran más al país además de los vinculados al narcotráfico, cuáles son los otros que no conoce la gente o que no los identifica?
–Tenemos otro gran tema que es el fraude y despojo de tierras, los famosos delitos de cuello blanco; esos son delitos que impactan y que están prácticamente en toda nuestra geografía nacional, como que se ven minimizados aunque  su impacto puede ser igual de lacerante. La clonación de tarjetas, la falsificación de billetes; esos son delitos que si nos ponemos a analizarlos nos daremos cuenta que impactan más que el narcotráfico. El de los secuestros es otro tema que muy pocos quieren tocar pero que realmente lacera, y la forma de cómo tratarlos, también. Pienso que a lo mejor con las reformas podríamos cambiar la perspectiva de la ciudadanía sobre cómo ver a nuestra autoridad; hay que reconocerlo: la sociedad tiene poca confianza en las autoridades, por más esfuerzos que se hacen, a veces el contacto de nosotros como autoridad con la sociedad es  muy limitado; no nos adentramos a mantener la cercanía y por tanto hay desconocimiento y desconfianza.
Tenemos también que buscar una mejor operatividad en la reacción y el combate a los delitos, del nivel que hablemos; narcotráfico, fraude, secuestro, robos, tráfico de indocumentados. No solamente se trata de ser reactivos, necesitamos apostarle también a la  prevención, tenemos que trabajar desde el núcleo principal que conforma la sociedad que es la familia. De repente detenemos a un grupo de menores por la mañana y los padres se presentan hasta las 6, 7 de la tarde; mientras, ya hasta dimos parte al DIF. ¿Por qué sucede esto? Por las razones que sean no hay la atención adecuada, estamos dejando que nuestros niños, nuestros adolescentes se estén criando por sí solos. Entonces hay que atacar con propuestas y programas preventivos, inclusive con una buena presupuestación y una buena adecuación esos programas se pueden generar  de manera conjunta desde la misma policía con instituciones como el DIF, que se vea el trabajo efectivo. Antiguamente los niños querían ser policías y ahora preguntémonos cuántos niños tienen ese deseo. Hay quienes desafortunadamente se han dejado llevar por muchas series televisivas donde se hace ver al delincuente como la figura a imitar; no debiera ser así, preguntémonos a cuántos  padres de familia les gustaría que sus hijos fueran policías: a nadie. Pero la realidad es que cuando alguien tiene un problema al primero que recurren es al policía, es el menos querido y de los más necesitados.

–Finalmente, en lo que respecta al municipio de Tulum, nos comentabas que hay planes para capacitar intelectualmente a la policía.
–Sí; tenemos un presidente municipal que nos ha dado todo el apoyo desde que llegamos. Además de que somos la segunda policía en el estado cuyos integrantes reciben mayor capacitación, el presidente municipal ha ofrecido de manera pública a los elementos de la policía que deseen continuar sus estudios de preparatoria que el ayuntamiento se haría cargo de ellos. El día de hoy me entregaron los expedientes de 125 agentes que desean estudiar, y que se sumarán a más de 30 que ya cursan la prepa abierta; estamos hablando de que más de la mitad de la policía del municipio está en proceso de recibir un certificado de preparatoria.

–¿Qué representa esto para el municipio?
–Significa que, con esta determinación del presidente Martín Cobos, dejaremos a las siguientes administraciones una policía con mayor capacidad académica, lo que permitirá a sus elementos asumir decisiones con mayor criterio, porque a veces las decisiones se toman simplemente porque el procedimiento así lo indica, sin analizar las cuestiones que en ese momento están imperando en el hecho que se está atendiendo; con capacitación académica y capacitación operativa tendremos una mejor policía.

–¿Qué propuestas del comandante Didier están en el pandero que no se hayan podido realizar, ya sea por falta de recursos o porque hay que esperar los tiempos?
–Me correspondió tomar las riendas de Seguridad Pública en septiembre pasado, ya en el tramo final del año; así que ahora estamos iniciando los procedimientos, independientemente de que vengan los cambios. Estamos en el proceso de ingresar a programas como el de Subsidio para la Seguridad Pública Municipal (Subsemun) y demás, estamos jerarquizando la policía porque también nos lo autorizó el presidente municipal; no teníamos a los policías con grados, por tanto no tenían la motivación de ascender, y si careces de motivación te da igual hacer bien o mal tu trabajo, pero ya pudiendo aspirar a un grado, que además va aparejado a un beneficio económico, entonces tendremos una policía capacitada y motivada.
Hemos mantenido contacto cercano con la Comisión de Derechos Humanos, en Tulum tenemos un representante muy objetivo, cuando nos ha hecho llegar una queja la hemos recibido y le hemos dado respuesta, pero también buscamos reducir las quejas con capacitación; decirles a los elementos cuáles son sus obligaciones pero también qué derechos tienen como policía, estamos haciendo una capacitación integral con todo esto.
Otro de los planes que tengo en los próximos meses es proponerle a mi presidente municipal algunas modificaciones al reglamento que actualmente tiene la policía, mi obligación es poner a la disposición y al servicio a la comunidad de Tulum lo que he aprendido en estos años, en eso estoy comprometido y he de destacar que tenemos un presidente municipal que apoya y un gobernador que ha estado constantemente en el municipio de Tulum apoyando a que la seguridad pública se vaya reforzando. Si te das cuenta hace unos meses no teníamos las casetas en el retén de entrada, ahora tenemos unas casetas dignas, les faltan algunos detalles pero ya están; también hemos mejorado en el aspecto de tránsito; si recuerdas, teníamos una glorieta en la avenida Satélite rumbo a Felipe Carrillo Puerto, ésta se quitó y se instalaron unos semáforos que el presidente municipal inaugurará en los próximos días, y eso nos da una situación vial más ágil y segura para quienes habitan aquí y para los que transitan a través del municipio de Tulum.

Refuerzan programa "Taxi seguro"



Redacción  

Con una inversión de alrededor de un millón de pesos fue presentado a los medios de comunicación, una remesa de patrullas con cámara para reforzar la vigilancia conforme al programa permanente de “Taxi Seguro” que implementó el Sindicato de Taxistas “Andrés Quintana Roo”, además de 3 casetas móviles para atender las necesidades de los operadores y usuarios.
En la explanada del Auditorio “Fundadores 13 de Marzo”, Oliver Fabro, secretario general del gremio, subrayó que este esfuerzo para innovar con equipamiento y métodos modernos es una muestra de la voluntad para ofrecer un mejor servicio a la ciudadanía y al turismo, “y respaldar totalmente a nuestro gobernador que nos pone ejemplos de inversión para hacer de Cancún una ciudad de primer nivel, que está a los ojos del mundo”.
En este sentido, Oliver Fabro, acompañado por miembros de su comité ejecutivo, explicó que la adquisición de dos camionetas, dos automóviles y dos motocicletas, además de tres casetas móviles se adhieren al trabajo de vigilancia que coordina personalmente el propio secretario general adjunto, Eric Castillo Alonso, en coordinación con la secretaría de trabajo, conflictos y auto seguro.
Oliver Fabro se refirió al gremio taxista de Cancún, como un sindicato fuerte, próspero, en cuyo interior se está demostrando trabajo, profesionalismo, pero sobre todo honestidad y transparencia en el manejo de recursos, motivo por el cual se convocó a la prensa como testigo de honor de esta suma de voluntades y para conocer cómo funciona este programa de primer nivel, de primer mundo, tratando a la vez de mejorar el nivel de vida de los taxistas de Cancún, que para nosotros representa un orgullo porque podemos demostrar con hechos, lo que prometimos.
Cabe mencionar que posterior al “banderazo” de las unidades, se ofreció un variado refrigerio a los reporteros para proyectarles el mecanismo de vigilancia que se emplearían durante los operativos de vigilancia y el control del status de cada operador casi al momento de ser requerido por los delegados.
“No es fácil, pero hoy en día tenemos que invertir para cuidar a la ciudadanía, al turista y a Cancún, es una gran inversión, pero con voluntad lograremos hacer un cambio productivo y benéfico para recuperar la confianza del socio taxista y del usuario”, reiteró Oliver.
Actualmente se han otorgado más de 4 mil tarjetones de identidad que están a la vista, en cada taxi, para que el usuario identifique inmediatamente al operador, y a más tardar en un mes se hará un nuevo tarifario que también estará en un lugar visible de cada unidad, para generar mayor confianza entre la ciudadanía y mejor control del servicio, concluyó.

Colinas en Contrapunto



Una respuesta

Nicolás Lizama

El dilema es permanente y para acabar no tiene cuándo. ¿Son mejores los maestros de antaño que los de ahora?, es la pregunta que he escuchado muchas veces en el tiempo que llevo de vida en el planeta Tierra.
Cuando alguien tiene la ocurrencia de cuestionarme al respecto, sufro para contestarle. Y todo porque actualmente conozco a muchos maestros que dan la vida por la profesión a la que dedicaron tantos años de estudio. La carrera a la cual se han dedicado en cuerpo y alma. Por lo tanto creo que es un tanto injusto catalogar a los de antes mejor que los de ahora o viceversa.
No me meto en camisa de once varas. Cuando el cuestionamiento no me admite la graciosa escapada por la tangente, procedo a abrir el baúl de los recuerdos.
Y es que, yo, de veras, en mi infancia, sobre todo, tuve unos maestros extraordinarios que hicieron todo lo que estuvo de su parte para que el que les escribe no terminara convertido en una bala perdida, tal y como vaticinaban muchos.
Varios de los maestros que la vida puso en mi camino se convirtieron en segundos padres para este tundemáquinas. A tal grado que mi señora madre, siempre lista para asestar el coscorrón cuando de pronto alguno de sus hijos se le salía del corral, les recomendaba con toda la autoridad que de ella siempre emanaba: “si se porta mal, dele su nalgada, no me voy a molestar, al contrario, se lo voy a agradecer”.
Cuando un servidor escuchaba aquello, me ponía a temblar porque sabía que la cosa iba en serio, que doña Lola estaba autorizando, mínimo, que la maestra Juanita me jalara de las patillas cada vez que metiera la pata (y vaya que la metía muy frecuentemente).
En aquellos días no había ningún organismo que interfiriera con los terapéuticos pescozones o borradorsazos por parte de nuestros profesores. Aún no se había inventado nada parecido a la  a veces obstaculizante Comisión de los Derechos Humanos. Por lo tanto, cuando las mamás le ordenaban a los maestros que metieran orden a como pudieran, había que ponerse a temblar porque los profes no se andaban con cuentos y las indicaciones eran ejecutadas de inmediato.
A la distancia, pienso que fue una bendición que en suerte me tocaran maestros que no solo dejaban tarea para la casa, sino que se preocupaban por el entorno familiar en el que uno se movía. Recuerdo que cuando detectaban cuál era la razón por la que uno, por más que lo intentaba, jamás conseguía que el cerebro trabajara como es debido, enseguida citaban al tutor y lo ponían sobre aviso. 
Gracias a esta práctica tan extraordinaria, muchos de nosotros logramos sobrevivir a las terribles matemáticas, a la química y a la física, clases que provocaban que a varios se nos alterara el nervio a tal grado que a ves no había más remedio que darse de topes contra la pared.
Guardo un recuerdo perenne de aquellos maestros que me dieron mis sopapos y que siempre que hubo necesidad citaron a mis padres para decirles por dónde andaba cojeando y qué era lo más indicado para remediar mi triste situación. Si no hubiese sido por ellos, yo, de plano, anduviera transitando por otros berenjenales diferentes –y peores-, por donde camino en estos días.
¿Existen en la actualidad maestros de aquella estirpe?
Creo que sí. Hay maestros que ennoblecen la profesión, así como otros que la denigran. Como en todas las actividades, hay sus buenos y hay sus malos. Hay quienes tienen devoción por su trabajo, hay otros en cambio que están allí porque, ni modo, no había otra forma de continuar con sus estudios.
Yo, por mi parte, estoy eternamente agradecido con los mentores que la vida tuvo a bien ponerme en el camino.
Colis2005@yahoo.com.mx